Mostrando entradas con la etiqueta asesinos en serie. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asesinos en serie. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de abril de 2016

Grandes Asesinos de la Historia: Burke y Hare



Burke y Hare: los ladrones de cuerpos

A principios del S. XIX la ciencia médica prosperaba, y la Universidad de Edimburgo fue conocida mundialmente por la calidad de su preparación. Se utilizaban los cadáveres de los delincuentes ejecutados, para experimentos científicos. Pero la escasez de cuerpos legalmente disponibles, fue en aumento a partir de la reducción de las ejecuciones, a causa de la revocación del llamando “Código Sangriento”. 

 
 La modificación de las leyes se realizó de forma gradual; 

·         En 1808 se eliminó la pena de muerte para los arrebatadores y delincuentes menores.
·      En 1823 se amplió la posibilidad para conmutar o aplazar las penas de muerte para muchos crímenes capitales. (excepto traición y asesinato).
·     En 1832 se suprimió la exhibición pública de cadáveres ejecutados, como seña de advertencia.
·         En 1834 se prohibió también colgar los cuerpos en cadenas.

Todas estas reformas tuvieron como resultado una drástica reducción de cadáveres para la investigación científica, dejando sólo dos o tres cuerpos disponibles cada año. 

Estos acontecimientos provocaron la atracción de delincuentes en busca de ingresos, de ahí que emergiera la figura de: los ladrones de cadáveres. Estos personajes impusieron miedo y repugnancia por parte de la opinión pública. A causa del alto número de robos de cadáveres, los cementerios se vieron obligados a aumentar su seguridad, levantando muros y puestos de vigilancia, e incluso colocando rejas alrededor de las tumbas. 

Este aumento de seguridad en los cementerios dio paso a otro tipo de actividad. Si los ladrones de cadáveres no podían robarlos, pues...tendrían que matar para conseguir más cadáveres. Por eso se pasó del robo al asesinato para la venta de la correspondiente anatomía. Es aquí cuando entran en escena nuestros protagonistas del artículo de hoy: William Burke y William Hare.




Los asesinatos de Burke y Hare, también conocidos como los asesinatos de West Port, fueron una serie de asesinatos cometidos en Edimburgo, entre noviembre de 1827 y octubre de 1828. Una vez cometidos los asesinatos venían los cadáveres como material de disección. Su comprador fue el doctor Robert Knox1, un investigador privado de anatomía que daba clases a alumnos de la Escuela de Medicina de Edimburgo.

El método que utilizaban para matar a sus víctima era muy simple: mientras uno de ellos sujetaba a la víctima por detrás, el otro, con una mano, le colocaba los dedos índice y corazón en los orificios nasales, mientras con el pulgar debajo de la barbilla le impedía abrir la boca, lo que ciertamente asfixiaba a la víctima en poco tiempo. A este método de matar, se le conoce como  "burking", que significa matar comprimiendo el pecho de la víctima hasta asfixiarla.  Esta maniobra de estrangulación pasaría  a la historia forense con el nombre de “Método Burke”. 

Si quieres saber más...

Película
Nuestros protagonistas de hoy, también tienen película propia, pero esta vez en clave de comedia, os dejo el link del tráiler por si os interesa: https://www.youtube.com/watch?v=CwM057I4ylM
Libros
Varios son los libros que nos hablan de la historia de estos dos ladrones de cadáveres, aquí os dejo los títulos de algunos de ellos:
·         Mackay, J., (1988), True Story of Burke and Hare (Inglés)
·         Pérez Tamayo, R., (1996), La profesión de Burke y Hare: y otras historias
Documental

Cristina Cañamares Gordillo
Estudiante de Criminología UOC
Licenciada en Derecho
Diplomada en postgrado de Criminalística
Administradora “criminología de estar por casa”
E-Mail: cristinacg1980@hotmail.com

Notas

1.- http://www.ed.ac.uk/alumni/services/notable-alumni/alumni-in-history/robert-knox

Referencias


lunes, 15 de febrero de 2016

Grandes Asesinos de la Historia


Las frases más célebres de los asesinos seriales

El 30 de noviembre del 2015 ya os adelanté algunas de las frases más impactes de la larga lista de asesinos en serie que hay y que habido a lo largo de todos los tiempos.

Pues hoy os traigo alguna frases más:









Si queréis recordar mi anterior artículo de frases de asesinos aquí os dejo el enlace:
http://criminologiadeestarporcasa.blogspot.com.es/2015/11/grandes-asesinos-de-la-historia_30.html




Cristina Cañamares Gordillo
Estudiante de Criminología UOC
Licenciada en Derecho
Diplomada en postgrado de Criminalística
Coadministradora “criminología de estar por casa”
E-Mail: cristinacg1980@hotmail.com


lunes, 8 de febrero de 2016

Grandes Asesinos de la Historia



Herman Webster Mudgett

Para explicar la historia de nuestro asesino de esta semana, tenemos que hacer un viaje en el tiempo y transportarnos al S.XIX. 

Herman Webster Mudgett nació el 16 de mayo de 1861 en Gilmanton. Fue hijo de un padre alcohólico que abusó sexualmente de él y de una madre muy puritana. Desde muy joven manifestó cierto interés hacía mujeres adineradas. Interés poco corriente, que lo enmascaraba como un Don Juan del crimen, aunque también se lo conoció como el Dr. Henry Howard Holmes o Dr. Holmes. Fue considerado el primer asesino serial en la historia de los Estados Unidos.





Mudgett era un hombre alto, guapo, con aire distinguido, elegante  y manipulador, características que le ayudaron a conseguir sus innumerables conquistas y víctimas.

Su primera víctima fue Clara Louering una joven rica, con quién se casó a los 18 años, y la utilizó para poder pagarse sus estudios de medicina. Tuvieron un hijo al que abandonó al igual que a su mujer después de arruinarla. 

Más tarde conquistó a una viuda quien satisfacción sus necesidades económicas gracias a unas rentas respetables. Pero a esta segunda mujer también la abandonó y se dedicó a ejercer la medicina en Nueva York, trasladándose más tarde a Chicago.

Fue en Chicago donde dejó atrás su identidad como Mudgett para convertirse en Dr. Holmes. Allí inició su caza conquistadora con una joven millonaria llamada Myrta Belknap, de quién consiguió adquirir una suntuosa casa en Wilmette y de quién tuvo otra hija de la que no se preocupó en absoluto.

Gracias a una serie de estafas, Holmes adquirió un terreno donde emprendió la construcción de un hotel (“Holmes Castle”) con aspecto de fortaleza medieval, cuya disposición interior concibió él mismo ya que aunque recurrió a varias empresas, nunca les pagaba  y nunca les dejaba terminar sus servicios, de esa manera, él era el único que conocía en detalle un edificio cuyo extraño arreglo habría podido suscitar la curiosidad. 







 
Características del Hotel:

-       Las habitaciones estaba provista de trampas y puertas correderas que daban a un laberinto de pasillos secretos desde los cuales, por unas ventanillas disimuladas en las paredes, el doctor podía observar a escondidas a sus clientes.

-       Bajo el entarimado, había oculta una instalación eléctrica le permitía seguir en un panel indicador instalado en su despacho el menor desplazamiento de sus futuras víctimas.

-       Con abrir unos grifos de gas, podía asfixiar sin desplazarse a los ocupantes de algunas habitaciones.

-       Había un montacargas y dos "toboganes" que le servían para hacer bajar los cadáveres a una bodega, donde eran disueltos en una cubeta de ácido sulfúrico, reducidos a polvo por incineración, o hundidos vivos en una cuba llena de cal.

-       En una habitación, llamada "el calabozo", había instalado instrumentos de tortura.

-       Una de las máquinas instaladas era un autómata que permitía hacer cosquillas en la planta de los pies de las víctimas hasta matarlas de risa.

El “Holmes Castle” se terminó 1892, justo a tiempo para albergar a las miles de personas que asistirían a la Exposición Universal de Chicago del 1 de mayo de 1893. 

Durante los seis meses que el Dr. Holmes pudo actuar en su fábrica de matar, el hotel no se desocupó. Escogía bien a sus "clientas-víctimas", tenían que ser ricas, jóvenes, guapas y estar solas para evitar las visitas de amigos o familiares, igualmente su domicilio tenía que estar situado en un estado lo más alejado posible de Chicago.

Una vez finalizó la Exposición los ingresos de su “Hotel del terror” disminuyeron  y las rentas del hotel acusaron una caída brutal, para solucionar esto, Holmes incendió el último piso de su inmueble y reclamó para poder reclamar una prima a su aseguradora. Lo que no pensó es que la compañía podría hacer una investigación antes de pagárselos. Por eso, Holmes se refugió en Texas, donde realizó estafas que lo llevaron por primera vez a la cárcel. 

Una vez puesto en libertad bajo fianza, se inició en una nueva operación criminal, donde a través de engaño para cobrar una prima acabó matando al que debía ser su socio para cobrar el dinero, deshaciéndose también de la mujer e hijos de éste. 

Pero el que había sido su compañero de celda lo delató y la policía realizó una investigación. Como resultado de ello, Holmes confesó la estafa a la aseguradora y los asesinatos. Pero una vez detenido la policía registró el Hotel de Chicago, donde descubrió que había sido utilizado como lugar de tormento y sala de ejecuciones. 

En el juicio, delante el tribunal, Holmes se burló de los asistentes al afirmar que había matado a 27 personas, algunas de las cuales estaban vivas. Por ello no se sabe con certeza el número de víctimas, aunque los hechos sugieren que podrían haber sido unas doscientas personas. 





 

Holmes fue condenado a muerte por el Tribunal de Filadelfia y ahorcado el 7 de mayo de 1896, cuando tenía treinta y cuatro años edad.

 


Cristina Cañamares Gordillo
Estudiante de Criminología UOC
Licenciada en Derecho
Diplomada en postgrado de Criminalística
Coadministradora “criminología de estar por casa”
E-Mail: cristinacg1980@hotmail.com

Referencias