viernes, 24 de junio de 2016

Recomendación de la semana: PELÍCULA




 Ed Gein (2000) - Chuck Parello
 

La película “Ed Gein”, narra la historia del conocido carnicero de Plainfield, uno de los asesinos en serie estadounidenses más célebres y que la mayoría de nosotros conocemos. 

El joven criado en una granja de Wisconsin, de padre alcohólico y madre fanática de la religión, recibió múltiples palizas durante la infancia por parte de ella, lo que hizo que desarrollara su atracción por la sangre y los sacrificios de animales. Tras la muerte de su madre, aparece la esquizofrenia y los deseos de matar. Es en este momento, donde la historia de Ed, cobra vida en la pantalla. 


Los recuerdos de su madre y su voz, retumban en su cabeza constantemente, alimentando los deseos más perversos y alentando a Gein a  cometer los asesinatos más atroces, matando a las vecinas y arrancándoles la piel.

Ana Malla López
Diplomada Superior en Criminología
DIplomada Superior en Invetsigación Privada
Perito Calígrafo Judicial
Estudiante de Neuroescritura

miércoles, 22 de junio de 2016

PSICAGOGÍA CRIMINOLÓGICA



Sí, habéis leído correctamente. Para muchos de nosotros, hasta el momento, éste era un concepto totalmente nuevo. Debemos tener en cuenta, que muchos de nuestros compañeros ya llevan muchos años familiarizándose con el tema, y otros tantos lo trabajan exclusivamente en el ámbito de la Justicia Restaurativa.

Empezando por el principio (gran frase dónde las haya…): si destripamos el concepto tomando su base etimológica, veremos que hace referencia a la “evocación de las almas de los muertos”. Por tanto, este vocablo griego se utiliza para designar ese arte de conducir y educar el alma. Más concretamente, se la define como “LA PRÁCTICA DEL CUIDADO DE SÍ (MISMO)”.

 
Para que veáis la complejidad que envuelve a la Psicagogía, os diré que reiteradamente ha sido confundida tanto con la Pedagogía como ciencia (con la que tiene una relación directa), como con la práctica del autocontrol, ya que todos los ejercicios y técnicas tienen la finalidad de establecer un dominio sobre sí mismo. En realidad, la Pedagogía intenta transmitir una verdad para dotar al sujeto de actitudes, capacidades y saberes que, al parecer, no tenía. La Psicagogía, en cambio, intenta modificar el modo de ser del sujeto en sí. Pero la finalidad última es poder hacer que el sujeto pueda gobernarse a sí mismo al encontrarse con una verdad (de ahí la confusión con el autocontrol) y poder prepararse para gobernar a los otros desde su propio gobierno. En definitiva, y sin ánimo de liarse de forma soporífera con el tema, es la posibilidad de transformación de lo que somos y hacemos, partiendo de la base del conocimiento propio; de este modo, podríamos decir que sería el procedimiento de psicoterapia educacional que presta un especial interés a las relaciones del individuo con el ambiente social. Según palabras de Michel Focault “El cuidado de sí fue desplazado durante muchos siglos por el conócete a ti mismo”.



Cuando hablamos de Psicagogía Criminológica, nos referimos al sistema de educación especializada en la prevención del delito, atendiendo las características del sujeto, mediante los modelos metodológicos de aplicación y los contextos particulares de intervención. La dificultad con la que nos encontramos es la de romper con el paradigma arraigado para implementar el nuevo. La ventaja con la que se juega, es la de su aplicación en sujetos recuperables.



Se trata para una adecuada socialización primaria y para la resocialización del delincuente en
la prevención secundaria. Es importante el papel del Criminólogo en este proceso ya que sería necesaria su intervención, por ejemplo, con programas efectivos de resocialización en instituciones penitenciarias, pero para ello, todas las áreas que intervienen han de actuar de manera bien definida en cuanto sus funciones, complementando sus actividades sin invadir sus ámbitos de acción. De ahí, la importancia de contar con el conocimiento de los Criminólogos.



No hay que menospreciar el papel del Psicopedagogo (ni del resto de profesionales), pero sí hacer hincapié en la importante función del Criminólogo cuando tratamos términos exclusivamente prevencionalistas, ya que la Psicagogía se basa en un circuito de comunicación efectiva y, cada profesional debe ocupar su sitio en cada una de las fases del proceso.

La importancia de la parresía en la Psicagogía Criminológica

Vicente Salgado, fundador y presidente del Consejo de Directores de la Academia Mexicana de Psicopedagogía Jurídica y exdirector de Prisiones del estado de Michoacán (por mencionar una pequeña parte de su extenso currículum), recalca continuamente la importancia de la parresia en este ámbito.


La parresía, conocida como la manera de hablar cándidamente, diciéndolo todo, de forma libre y atrevida, ha de conseguir crear un nexo de compromiso entre el educador y la persona que se forma; sólo de esta manera se podrá poner en equilibrio lo que se piensa, dice y hace. Según las propias palabras del Sr. Salgado: “si algo es porque sí no se toma en serio, pero cuando eso mismo se describe usando correctamente el lenguaje oral y se refuerza con una buena comunicación corporal, hay más probabilidades de éxito”.

Por tanto, y tomando una vez más, sus palabras: “La psicagogía con fundamento en la parresía, permitiría la prevención del surgimiento del sujeto anti-social, además de la modificación del sujeto, que cognitivamente sea rescatable por medio del reciclamiento conductual (...)”.

El proyecto de la Psicagogía Criminológica

Tras asistir el pasado 19 de Mayo a la Openclass de la UNIR sobre esta temática, dirigida por Carlos Pérez y contando como ponente al Sr. Agustín Salgado, pudimos comprobar que los pilares de esta “disciplina” (Pedagogía Criminológica, Puberología Criminológica y Andragogía Penitenciaria) están en continuo desarrollo y que, muchos de los proyectos para intervenir en el campo de la prevención desde esta óptica siguen en fase intencional, con lo que todavía no se han aplicado (desconociendo los posibles resultados de efectividad).

Me sorprendió constatar que una gran parte de los asistentes no creía en la reeducación y futura reinserción de los presos ( cuando se explicaron los proyectos de la andragogía penitenciaria). Como apunte y opinión personal, me gustaría lanzar una pregunta al aire: “Si nosotros, criminólogos (o futuros criminólogos), no creemos en la posibilidad de que un sujeto sea recuperable, ¿quién lo va a hacer?”.

“NUNCA SOPLA VIENTO FAVORABLE PARA EL QUE NO SABE A QUÉ PUERTO SE DIRIGE”


Angie Muñoz Mejías
Estudiante Criminología UOC

Bibliografía:

  • http://indexno.blogspot.com.es/2010/01/la-psicagogia-no-es-psicologia-pero.html revisada y consultada a fecha 10 de Mayo de 2016
  • Revista Tema’s, núm. 23 págs 62 a 75, “Entrevista a Agustín Salgado”, consulta a fecha 03 de Mayo de 2016
  • Revista Tema’s, núm. 23 págs 94 a 105 “Puberagogía Penitenciaria Reintegracionista y la Psicagogía Criminológica” por Agustín Salgado García. Consulta a fecha 03 de Mayo de 2016.
  • Openclass Unir a fecha 19 de Mayo de 2016 (17:00h) “Psicagogía Criminológica” por Carlos Pérez y Agustín Salgado

sábado, 4 de junio de 2016

Recomendación de la semana: PELÍCULA


         ARGO


País: Estados Unidos

Año: 2012

Duración: 120 min.

Género: Thriller.Intriga.Suspense.

Director: Ben Affleck

Guión: Chris Terrio

Protagonistas: Ben Affleck, Bryan Cranston, Alan Arkin, John Goodman.









Argo, ganadora del Oscar a la mejor película en 2013, te mantiene en tensión hasta el final, no deja espacio para el aburrimiento ni el despiste.

Es un film basado en hechos reales, a pesar de la polémica de su completa vericidad, narra la participación del ex-agente de la CIA Tony Mendez en el histórico rescate de seis diplomáticos de Estados Unidos, durante los primeros meses de la Crisis de los rehenes en Irán.  

La estrategia para sacar de Teherán a varios funcionarios de la embajada de Estados Unidos que se habían refugiado en la sede diplomática de Canadá, es la trama de la película.


Cristina Cañamares Gordillo
Estudiante de Criminología UOC
Licenciada en Derecho
Diplomada en postgrado de Criminalística
Diplomada en postgrado de Documentoscopia y Propiedad Intelectual e Industrial
Administradora del Blog “criminología de estar por casa”

miércoles, 1 de junio de 2016

CRÓNICA DEL IV CONGRESO INTERNACIONAL DE JUSTICIA RESTAURATIVA Y MEDIACIÓN PENAL



Una breve aproximación a su contenido psicosocial


Durante el IV Congreso Internacional de Justicia Restaurativa y mediación penal que tuvo lugar en Burgos los días 17 y 18 de marzo del presente 2016, se pusieron sobre la mesa muchas de las cuestiones de relevancia acerca del fenómeno restaurativo.

Las ponencias que tuvimos el gusto de presenciar a lo largo de ambas jornadas, otorgaban el necesario contexto divulgativo a una ciencia, la Justicia Restaurativa, que por su plasticidad escapa a cualquier ortodoxia dogmática.

Desde el necesario marco constitutivo del enfoque jurídico con la obligada mención y el especial desarrollo explicativo sobre el Estatuto de la Víctima pasando por la hermenéutica social, hasta la dialéctica propia de la intervención psicológica, los diversos aportes dieron entidad a un Congreso que pretendió fomentar la investigación en el ámbito académico (procurando espacios de diálogo y debate entre profesores y alumnos), proyectar soluciones viables a nivel jurídico, social y moral para las víctimas, así como, afrontar la conflictividad inherente a la condición humana a través de la exposición de herramientas psicopedagógicas que inducen al diálogo y la cooperación.

A modo de pretexto introductorio quiero recordar cuáles fueron las líneas básicas de actuación desveladas durante la presentación del Congreso a cargo de las autoridades:
- Especialización.
- Multidisciplinariedad.
- Respuesta a la necesidad social del entorno.
- Proceso de formación constante de los profesionales.

Es grato confirmar que fueron dos jornadas muy intensas gracias a la calidad profesional y humana derrochada en cada ponencia.

Sin embargo, mi atención discurre entreverada por los resortes del alma humana en términos descartianos. Obviamente, todo lo relativo al ser humano se ve impregnado por el componente psicológico y la Justicia Restaurativa no iba a ser una excepción. Es más, se trata de un modelo de justicia con profundas implicaciones psicológicas, éticas y morales, un modelo más humano y HUMANIZADOR.

Buena parte del discurso psicosociológico fue abordada con solvencia durante la sesión de tarde de la jornada inaugural por Dña. Laura Gómez García (Criminóloga del Instituto de Psicología Jurídica Científica), D. David Buil Gil (Investigador del Centro Crímina para el Estudio y Prevención de la Delincuencia) y D. Guillermo González Porta (Criminólogo y Subdirector de “Criminología y Justicia, España”), en su exposición conjunta “Presupuestos, alcance y límites de la Justicia Restaurativa como derecho de las víctimas y beneficios para el infractor”.

El tratamiento criminológico que los ponentes dispensaron a la Justicia Restaurativa resultó extenso y muy completo. Iniciando un recorrido desde exigencias victimológicas tan esenciales como; satisfacer la necesidad de atención de la víctima a través de técnicas de escucha activa; continuando por recalcar con tesón la necesidad de invertir más medios y más recursos públicos en favor de las víctimas; o incidiendo en la capital relevancia de trabajar los, a menudo olvidados, procesos de autodesvictimización.

Hubo también una parte del “iter victimae” destinada a promover el cambio de enfoque respecto a los tiempos y ritmos requeridos en cada caso particular,  también a  constatar los efectos psicológicos de la victimización / desvictimización , e incluso a realizar una notable aproximación conceptual al “miedo al delito”, subrayando las complicaciones que acarrea variabilizar cuantitativamente fenómenos subjetivos.

A modo de reflexión sobre las consecuencias psicológicas, sociales y económicas del miedo al delito, concretamente a tenor de las consecuencias económicas, no pude evitar ser interrogado durante la ponencia por mi viejo e inquisitivo amigo Cicerón. Quien, en estos casos, siempre me susurra al oído con sorna y complicidad: Cui bono?....cui prodest?

Posteriormente, pudimos aprender y ser partícipes de la perspectiva iberoamericana concretamente de la mexicana de la mano de dos autoridades en la materia; Dña. Lucero Ramírez García (Directora de la Asociación Astas AC México) y D. Eduardo G. Bolaños Hurtado (Mediador Penalista de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Nuevo León). De la ponencia “Justicia Restaurativa desde la perspectiva de género en México” expuesta por Dña. Lucero Ramírez, resultaron muy destacables sus aportaciones psicoterapéuticas, desde el ámbito de la Tanatología, en lo relativo a los supuestos especialmente graves con resultado de muerte, o la interesante exploración que, desde la óptica de género, desarrolló en torno al “falso poder masculino”, y la asunción de riesgos extras que el desempeño de este rol “alpha” conllevan.


Por su parte, D. Eduardo G. Bolaños, en su dinámica intervención “Justicia Restaurativa: una mirada panorámica”, nos ofreció una interesante visión sobre el paisaje jurídicosocial de la mediación penal y los procesos restaurativos en el Estado mexicano de Nuevo León, desde el enfoque práctico de quién maneja conflictos a diario.

La mesa redonda “La Justicia Restaurativa en el contexto internacional: hacia una construcción de un modelo universal” fue ultimada con sobresaliente liquidez por el siempre resuelto y pedagógico D. Carlos Pérez Vaquero (Doctor en Derecho por la Universidad de Valladolid y Profesor de la Universidad Internacional de la Rioja), a través de su eficiente ponencia “Ejemplos Prácticos del arreglo pacífico de Controversias Internacionales” relativa a la resolución de disputas ecuménicas.

De esta ilustrativa mesa llamaron mi atención muchas cuestiones, pero quiero
destacar la mención expresa que hubo al Caso de Hellen Keller. De forma automática mi mente estableció un claro paralelismo con la novela de José Saramago “Ensayo sobre la ceguera”, ya que en ambos casos se nos advierte acerca de las contingencias y los problemas derivados de la incomunicación. Si como dijo Gandhi, "ojo por ojo, y el mundo acabará ciego", el punitivismo enrocado en sus propios postulados cual Yang solitario, nos conduce de forma irremediable a esa ceguera y a esa sordera adquiridas e impuestas. Motivo por el cual la aplicación efectiva de los postulados y métodos de la Justicia Restaurativa se plantea tan necesaria, puesto que supone, en suma, el necesario Ying que viene a completar al truncado Taijitu de la Justicia.

La falta de espacio me obliga a ser breve, pero no quiero olvidarme de rememorar al inconmensurable D. Héctor Alejandro Valle López, que inundó con su sabiduría, humor y el buen hacer de su psicología restaurativa, todo el recinto del Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Burgos.

Tampoco quiero olvidarme de recordar a nuestra magnífica profesora y mentora Dña. Virginia Domingo de la Fuente, quien, conjuntamente con el Dr. D. Miguel Ángel Iglesias Río, hizo posible que esta edición fuera todo un éxito. Como tampoco querría olvidarme de recordar a Dña. Patricia Tapia Ballesteros (por su excelente ponencia y su amplitud de miras), a D. Pau Jordan Montesinos (por su peculiar metodología tratamental basada en el yoga) a D. Abraham Fernández Murcia (por su pragmático enfoque de intervención social) a D. Santiago Quiroz Villareal (por su elegante trasfuguismo desde el “lado oscuro de la fuerza” hacia el lado restaurativo) ni de un largo etcétera de extraordinarias personas que, gracias a sus ponencias, comunicaciones e interacciones, lograron capturar y transmitir el espíritu de la Justicia Restaurativa. Esencia que sin duda se puede extrapolar ampliamente a la praxis real más inmediata.

Y dando buena fe de ello, quiero finalizar con una frase expresada por D. Sergio Cámara Arroyo durante la apertura del Congreso, que supone la quinta esencia sincrética de tal trasposición a la realidad práctica:

“Nuestro sistema está preparado para nuevos procesos restaurativos”.




 


José Mª Astarloa García



Estudiante de 4º curso del Grado en Criminología de la UNIR y

coadministrador de la web de contenido criminológico

“Elementos Criminales”



Jmastarloa@gmail.com